• Entre 2010 y 2024, las fiscalías estatales abrieron alrededor de 300,000 investigaciones por homicidio doloso, pero solo 17% llegaron a la fase de proceso penal.
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Estado de
México. – Ante la ola de homicidios que hay en México, el Grupo Integral de
Derechos Humanos (GIHD) ‘Lex-magister ‘urgió a las autoridades mexicanas de los
tres órganos de gobierno investigar de “manera adecuada” los
homicidios cometidos en el país, principalmente los relacionados con el
crimen organizado.
“El sistema
de justicia penal mexicano mantiene graves errores en la investigación de
homicidios, mismos que arrojan datos contradictorios en la cuantificación y
clasificación de delitos en todo el territorio nacional”, señaló en un
comunicado Jesús Rey Fierro Hernández, presidente del GIDH.
El también
doctor en derecho recordó que México mantiene una de las tasas de homicidio más
altas del mundo, con casi 25 homicidios por cada 100,000 habitantes según
cifras oficiales de 2024.
“Entre 2010 y
2024, las fiscalías estatales abrieron alrededor de 300,000 investigaciones por
homicidio doloso, pero solo 51,000 casos llegaron a la fase de proceso penal,
es decir, apenas el 17%”, advirtió.
Afirmó que
estos crímenes están vinculados a la lucha entre grupos criminales por el
control del narcotráfico y otros delitos y no a delitos del fuero local o
menores.
Asimismo,
dijo que muchas de las investigaciones no avanzan debido a la falta de
recursos, la sobrecarga de trabajo en las fiscalías y la escasa coordinación
entre instituciones.
“En muchos
casos, las familias de las víctimas enfrentan obstáculos como la corrupción,
estigmatización y la exigencia de sobornos para que se investiguen los
asesinatos”, argumentó.
Indicó que
hay muchos reportes, principalmente en las diferentes entidades del país, en
donde se exponen amenazas al exigir justicia ante presuntos homicidios donde
participan sicarios de grupos delincuenciales organizados.
Cuando los
homicidios llegan a juicio, las pruebas suelen ser débiles, fabricadas o
basadas en confesiones obtenidas mediante tortura.
En este
sentido, precisó que, una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (Inegi) revela que el 40% de las personas encarceladas por homicidio
desde 2016, afirmaron haber sido golpeadas o torturadas para que se declararan
culpables.
Aunado a
ello, explicó que la falta de independencia judicial impide que los
jueces puedan actuar sin presiones políticas, lo que agrava la crisis de
impunidad.
“Por otro
lado, las autoridades suelen asumir que las víctimas de homicidio estaban
involucradas en actividades criminales”, zanjó.
Del mismo
modo, recordó que las próximas elecciones judiciales, que se celebrarán el 1 de
junio, y en donde serán elegidos por voto popular, entre otros puestos, jueces
y magistrados, “podría debilitar aún más la independencia” de este poder.
Por ello,
dijo, es preciso crear un plan estratégico para la persecución penal, que
priorice la desarticulación de los grupos criminales responsables de homicidios
y otros delitos.
“Al tiempo de
solicitar una mejor supervisión ante fallas en las fiscalías a través de
mecanismos independientes que permitan a ciudadanos y organizaciones civiles
denunciar irregularidades”, concluyó.
México cerró
2024 con un total de 30,057 homicidios dolosos, un incremento interanual del
1.2%, equivalente a 344 casos más respecto a los 29,713 registrados en 2023,
según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
Pública (SESNSP).