• Decepcionante dirigencia de Rigo Mares en el PAN bajo la sombra de Lupita Saldaña. • Muy lejanas las posibilidades reales de lograr avances electorales. • El panismo de BCS sumido en intereses particulares de su dirigencia.
El Partido
Acción Nacional intenta organizarse desde su interior para enfrentar el próximo
periodo político electoral que culminará con las elecciones del 2027 en el que
se renovarán alcaldías, diputaciones locales y federales, así como la
gubernatura.
Pero con una
dirigencia como la que encabeza Rigo Mares bajo la sombra de Lupita Saldaña,
poco se podrá hacer si no hay un cambio de fondo en su taciturna estrategia.
La
mediocridad de la ex senadora y ahora diputada local Saldaña Cisneros,
reconocida ya por muchos actores políticos, debe hacerse a un lado por quienes
pretenden aspirar en serio a un cargo de elección popular.
Pero por el
contrario ahora más que nunca manipula a la actual dirigencia.
Con
liderazgos tan pobres como el que encabeza Rigo Mares bajo las instrucciones de
Lupita Saldaña, simplemente no se gana.
Valer decir,
que entre los panistas, no hay una figura que por ahora se destaque con
posibilidades reales de competir en los próximos procesos.
Pero
definitivamente tanto desde el interior del Acción Nacional como del resto de
los partidos que conformaron la pasada alianza opositora, es decir el PRI y lo
que fue el PRD, tendrán que tomar muy en cuenta el bajo nivel de competencia
que ya a estas alturas representa Mares y Saldaña.
Seguramente
tendrán que avanzar por su cuenta sin el PAN.
Por supuesto
poco le ayudan a esa escasa capacidad de convocatoria, como ya lo hemos
señalado, los senadores Francisco Pelayo y Susana Zatarain que hasta ahora han
tenido una labor desde la oposición realmente muy tenue, demasiado apacible y
hasta complaciente.
Obviamente
con esa actitud pasiva y de cierto grado de conformidad, que no exige ni
levanta la voz ante las polémicas decisiones del gobierno federal morenista,
será muy complicado establecer una propuesta electoralmente combativa que
remonte la derrota registrada en el 2024.
Definitivamente
con lo realizado hasta ahora, no es suficiente.
Luego de las
acciones de los morenistas, que está claro están decididos a repetir su
victoria electoral del 2024, será necesario que desde la oposición la dinámica
cambie si es que en efecto se pretende alcanzar una convocatoria social que les
permita regresar a la senda del triunfo.
Para
desgracia de los panistas y preocupación de sus seguidores tendrán que sacudir
la actitud taciturna de Rigo Mares y Lupita Saldaña que parecen estar solo
preocupados por sus percepciones económicas quincenales que recibe en el
Congreso y en la nómina blanquiazul.
Desde luego
que todo puede cambiar, pero hasta ahora que esta evidente necesidad de
intensificar la labor del partido azul, parece estar dentro de un grado de
conformidad con el que difícilmente pueden hacer propuestas verdaderamente
convincentes.
Los cada vez
más escasos aspirantes a candidaturas azules tendrán que seguir haciendo su
respectivo esfuerzo desde sus vapuleadas trincheras particulares antes de que
la pobre labor de la dirigencia panista los arrastre.
Ya veremos si
alguien se atreve a ponerle el cascabel al gato.